La playa de Sant Elm acogió este domingo la 33.ª edición de la Vuelta a sa Dragonera en piragua y paddle surf, una de las pruebas deportivas más emblemáticas del calendario náutico de Mallorca. La cita, organizada por la Agrupación Deportiva Voltors de la OJE con la colaboración del Ayuntamiento de Andratx, reunió a cerca de 400 participantes de todas las edades en una jornada marcada por el deporte, la naturaleza y la convivencia.
Desde primera hora, la playa ofrecía una imagen espectacular, convertida en una auténtica paleta de colores con decenas de piraguas y tablas de paddle surf preparadas para la salida. El ambiente festivo y familiar acompañó los momentos previos al inicio de la travesía, que volvió a atraer a deportistas llegados desde distintos puntos de Mallorca e incluso de fuera de la isla.
Entre los participantes destacó la presencia de Luis Avasolo, de 80 años, uno de los habituales de esta cita deportiva, que volvió a sumarse a una prueba que cada año gana seguidores entre los aficionados a las disciplinas náuticas.
La travesía hasta sa Dragonera tuvo una duración aproximada de entre una y tres horas, dependiendo de la destreza del palista, y se desarrolló en el entorno privilegiado de este parque natural. La seguridad estuvo garantizada gracias al dispositivo desplegado por la organización, con embarcaciones de voluntarios y miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil, que acompañaron a los participantes durante todo el recorrido.
Julio Torrens, responsable de la organización del evento, destacó el esfuerzo que supone preparar una cita de estas características en un enclave natural protegido. «Organizar una experiencia así no ha sido fácil, especialmente por las exigencias interpuestas desde el Parque Natural de sa Dragonera, pero esta actividad se ha consolidado como un espacio de participación para todos los piragüistas, que pueden realizar la travesía de forma segura y organizada», explicó.
Torrens subrayó también la importancia del dispositivo de apoyo durante el recorrido. «Hacer la travesía en solitario y sin embarcaciones de apoyo puede resultar peligroso, porque la cara norte de la isla está totalmente incomunicada y son casi tres kilómetros de acantilado. Precisamente por eso, esta prueba permite disfrutar del entorno con garantías y con una organización preparada», añadió.
El responsable de la organización señaló, además, el crecimiento que ha experimentado la cita desde sus primeras ediciones. «La Vuelta a sa Dragonera se ha convertido en la prueba en mar más numerosa del Estado español y en la segunda en general después del Descenso Internacional del Sella».
La alcaldesa de Andratx, Estefanía Gonzalvo, asistió al evento junto al concejal de Medio Ambiente, Antoni Nicolau, y destacó el valor de una cita que forma parte de la identidad deportiva y social del municipio. «La Vuelta es mucho más que una prueba deportiva. Une deporte, naturaleza y convivencia en uno de los lugares más privilegiados de Mallorca», señaló Gonzalvo.
Tras la prueba, la actividad continuó en la playa con sorteos y obsequios para los participantes, en un ambiente de compañerismo que puso el broche final a la nueva edición de esta tradicional travesía. La jornada volvió a reflejar también el papel de la OJE de Voltors en la promoción de actividades de ocio y tiempo libre vinculadas al deporte, la convivencia y el contacto con la naturaleza, una labor que acerca a niños, jóvenes y familias al entorno natural desde valores de respeto, participación y vida activa.






















